sábado, 22 de febrero de 2014

¿A que juegas corazón? ¿A curarte las heridas con limón?

Esto va para ti, que has sufrido alguna vez. Da igual de dónde seas o cualquier aspecto físico, esto es para ti.Sé lo que es. Sí, sé cómo te sientes. Conozco esa sensación de vacío que te oprime el pecho y que parece que no hay suficientes lágrimas en el mundo para calmarla, esa sensación de que nada va bien, en la que tu cabeza funciona sola dándote los peores pensamientos posibles. Esto va para ti, que te han marginado, que te has visto obligado a cortarte las venas, a dejar la comida o a vomitarla, que te han mirado con desprecio.Te miras al espejo y sabes que nunca estarás conforme. Da igual cuánto peses, da igual cuánto cambies, nunca vas a estar bien y ahí empiezas a darte cuenta de lo enfermo que estás. ¿Por qué no eres capaz de amarte tal y como eres? ¿Por qué elegir la ropa cada día tiene que ser una patada en el estómago? Tienes que decir basta. BASTA. Tú vales mucho más que todo eso. Muchísimo. ¿Y qué más da tu cuerpo? Nadie es perfecto, y ya me gustaría saber qué han tenido que hacer las Barbies de turno para conseguirlo. Tú no eres una Barbie, o un Ken, eres una persona real, con sus cosas reales. Que vivan los putos cuerpos en los que las curvas son hacia afuera, joder. Que vivan porque en ellos cabe un corazón más grande que el ego de cualquier muñequita asquerosa. Eres genial tal y como eres, de verdad.Ir a clase es una pesadilla. Sabes que no van a contar contigo si no es para insultarte. Eres el puto centro de sus bromas y sus risas. Valientes hijos de puta… Tú también tienes que decir BASTA. BASTA, joder. NO ERES UNA COSA A LA QUE PUEDAN INSULTAR O PEGAR CUANDO LES DÉ LA GANA. El abusador es alguien aún más acomplejado que tú. ¿Crees que te insultan porque eres el más débil? No, te insultan porque creen que no tienes lo que hace falta para plantarles cara. Estudia al enemigo, busca sus puntos débiles, la mayoría de ellos van corriendo hacia los brazos de sus papás cuando pasa esto. No ataques, sólo dales donde más les duele cuando menos lo esperen. Y no dejes que vuelvan a tocarte. Plántate y déjales claro que no son nadie para hacerte nada. Hazlo por ti. Hazlo por poder estar orgulloso de ti y para demostrar que no hay nada que pueda contigo. Eres mucho más fuerte que todos ellos juntos. Sientes dolor. No sabes por qué, pero cada segundo que pasas llorando te sientes más roto y hundido. Parece que la única solución es hundirte una cuchilla en la vena y romperte tú. La sangre alivia. Claro que alivia, pero las cicatrices dan vergüenza. Liberas estrés y cuando dejas de sangrar parece que el mundo vuelve a ir en armonía, pero no es sí. De verdad que no. Sal de tu pozo de oscuridad y verás que el mundo va en armonía. No dejes que nada te hunda. Nada ni nadie puede hacer que perfores tus venas y puedas morir. Eres fuerte. Eres fuerte y eres genial. Eres de lo mejor de este puto mundo. Así que, por favor, no dejes que el dolor te ciegue nunca más. Antes de ponerte una cuchilla en la muñeca piensa en si de verdad quieres hacerlo. En si de verdad merece la pena una herida por lo que ha pasado. Piensa en si estás orgulloso de las últimas cicatrices. Piensa que hay otras maneras de pagar lo que te han hecho. Por favor, no te cortes. A ti, que has intentando suicidarte. ¿Cómo te sientes? Parece que nadie se ha dado cuenta y te tratan con normalidad cuando necesitas más cariño y te hacen extremado caso cuando necesitas normalidad. Todo parecía más fácil antes de intentarlo, ¿verdad? Lo intentaste y salió mal. ¿O salió bien? Si estás aquí es por algo. Y si has llegado a mi blog también dice mucho. Por favor, por favor. Ama la vida. Algo ha querido salvarte, no has muerto por algo. Tienes que aprovechar esta vida ‘’nueva’’ que tienes para hacer todo lo que no pudiste en la otra. Es una segunda oportunidad que no debes desaprovechar. La vida puede ser bonita si tú quieres. Muchísima fuerza. Estoy segura de que sabrás vivir como antes no sabías. Bueno, chicos, ¿Qué queréis que os diga? Sé que hay miles de personas que viven este tipo de dramas todos los días. Yo fui una de ellas. Pero han vuelto a crecerme las alas y he vuelto a casa. Espero que vosotros también lo hagáis, y espero conoceros a todos. Recordad que no estamos solos, que juntos podemos salir de todos. Gracias a todos por este tiempo que me habéis dedicado leyendo esto. Sois geniales. Todos.Volved a casa pronto. Por favor.

María.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Difícil es olvidar a alguien con el que olvidabas todo

Me cuesta hablar de ti.
Me duele.
Me ahoga.
Noto un nudo en la garganta que se hace cada vez más grande.
Hasta que no puedo más.
Hasta que cambio de tema.
Hasta que vuelvo a gritarme que te tengo que olvidar.
Olvidar.
Que fácil suena. Qué difícil es.
No vas a volver.
No vas a volver.
No vas a volver.
Y así.
Hasta que me duermo y vuelve a salir el sol.
Y con él otro día.
Y otros tantos: No vas a volver.
NO VAS A VOLVER.

lunes, 17 de febrero de 2014

Doce de treinta y seis.


Me preguntan sobre el cáncer.

¿Doloroso?

No.

Raro.

Raro porque es algo que no duele y duele mucho, a la vez. Sabes, de antemano, que pase lo que pase perderás y ese no es consuelo ni de muchos ni de tontos. 

La gente se extraña cuando dices que pierdes. ¿Qué pierdes? Pues lo pierdes todo. O casi todo. Te pierdes a ti misma, para empezar, que creo que ya es bastante castigo. Pierdes tu pelo, pierdes la piel, pierdes fuerza, pierdes peso, pierdes tu risa, pierdes tu rutina, pierdes tiempo, pierdes ganas, pierdes personas... Sí, personas. La gente se aleja. Y quizá no lo hagan voluntariamente, o quizá sí, pero lo cierto es que dejan de llamarte porque tu ya no eres la misma de antes. Ya no sales tanto de fiesta, ya no vas a su ritmo y la gente no está para sentarse en la cuneta y esperar a que tu llegues. La gente corre su propia carrera. 

Pierdes identidad. Porque lo que te definía hasta entonces se aleja, se destruye, se evapora, se hunde hasta el fondo de las venas, junto al veneno que, paradójicamente, te va curando. En el espejo no encuentras tu reflejo. Yo me miraba y veía a una María ... pero no a la que yo era antes. Evolucionas, sí, pero tan de golpe, que en realidad te atragantas con tu propio aspecto, eres incapaz de aceptar que la que está reflejada eres tu. Es duro. Es duro no reconocerte, echarte de menos... Y yo me reía, y me reía y me volvía a reír. Y decía que me encantaba el pelo corto, que me quedaba bien, que era fresquito, que no me daba guerra y que me duchaba en un periquete, que probablemente no me lo dejaría largo, que estaba bien, que me gustaba... MENTIRA. No te gustas. No te gustas ni por accidente. La cruda realidad era esa. Que te sentías desnuda, aun estando vestida. Y no penseis que la gente se pone en tu lugar o que empatiza por un segundo... no. La gente te dice que el pelo así te queda fatal, que como se te ocurre cortarte el pelo, que si antes estabas más guapa bla bla bla. La gente va cavando un hoyo en el que te metes sin querer queriendo. Lo que dolía de esas 'criticas' es que venían de gente que sabía que aquel corte de pelo no era por gusto, que estar tan delgada no era por hacer dieta y que tener la piel del color de la leche no era por una fobia al sol. 

Pierdes seguridad. La pierdes. Da igual que te la ates a la cintura. La pierdes... Y pierdes.

Como veis, el cáncer es perder mas que doler, al menos el mio; que también ha habido días jodidos... pero eso ya lo dejo para cuando alguien me pregunte si alguna vez sentí que me moría. 


Gracias por llegar hasta aquí. Por leer, por intentar comprender. Y por preguntar. Nunca dejeis de preguntar, porque hay gente deseosa de responder. Cuentame todo lo que sepas y yo te contaré todo lo que sepa.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Hubiese sido tan fácil como aclarar las cosas desde un principio. 
Pero no. Te fuiste sin siquiera anunciarlo, te fuiste sin aclararme tantas dudas. Te fuiste sin decirme que ya no me querías, que ya no me necesitabas, que tal vez nunca lo hiciste.
Y es que, tronco, te echo de menos cada puto día que pasa, porque recuerdo esos momentos en los que me hacías feliz, y deseo con todas mis fuerzas que se repitan, aunque sea un jodido segundo. Pero sé que eso ya no va a ocurrir, en tu nuevo camino no estoy yo. Ya no soy indispensable en tu vida, no, es que ni si quiera formo parte de ella, y claro que me duele pero es tu decisión y me gustaría poder no respetarla, decirte que te quedes, que te necesito, y que sin ti yo no puedo. También necesito que me recuerdes todos los días que soy la chica más preciosa que has visto, que me quieres, que tú también me necesitas y que sin mi tú no eres el mismo. Y es que tío, me has dejado hecha mierda, en ruinas, en ruinas como Roma, pero yo no estoy tan preciosa.
Ya no te buscaré, esta claro que no puedo seguir haciéndolo, y no lo hago por mi, sino por ti.
Y yo si me despido, pero ten en cuenta que nuestra despedida por más absurda que haya sido la tengo guardada en mi memoria, cada segundo, así como las veces que me permitiste estar a tu lado.
Y que por mucho que yo no quiera que esto sea un 'adiós' sino un 'hasta luego', no volveré a caer, no dejaré que esta historia se repita. Pero no dudes que siempre recordaré cada momento que viví contigo, tu aroma tan característico, el brillo de tus ojos, tu sonrisa, pero más aún tu nombre que se ha quedado grabado en mi corazón y esos recuerdos son los seguirán haciéndote parte de mi vida aunque ya no estés en ella.  

En ruinas.

No. No podía ser. Era imposible. Él no era la causa. No era el culpable de nada. Ella estaba rota porque era débil. Ella estaba cansada porque no dormía. Ella no dormía porque su cama no era lo suficientemente caliente. Ella pensaba que era el colchón; sin embargo, este sabía que le faltaba algo: él. Él no la llamaba. Él la utilizaba. Él no aparecía. Él se había largado. Él la destruía. Él sabía que ella ya no era la misma. Era una sombra de algo. Una sombra por la que él no daría nada. Pero ella no era el problema. Él le había hecho demasiado daño como para que quedará en pie algo de la hermosa chica que había sido. Ruinas era todo lo que quedaba de una chica que podría haberlo sido todo para alguien. Lo que pasa es que eligió al "alguien" incorrecto. Optó por el que se convertiría en culpable. A pesar de todo, ella pensaba que el problema residía en ella. No era suficientemente buena para tener una vida feliz. Era una vaga, debilucha y fea. ¿Cómo se pude conseguir algo de provecho así? No veía lo que pasaba ante sus ojos. No llegaba a captar el daño que él le hacía. Y es que él minaba cada ruina de ella. Buscaba sus cenizas. Buscaba su destrucción completa, y ella no le pararía jamás. Ella quizás tuviera el mismo poder con él, pero no lo utilizaría nunca. A lo mejor era demasiado buena, pero ella solo se consideraba coherente. Vivía con la conciencia limpia. Aunque en realidad estaba demasiado rota como para ver realmente lo que él hacía. Él era perfecto y ella lo había cagado todo. Simple. Ahora ella estaba sola y él se había marchado. Volvía a ratos y ella lo dejaba pasar. ¿Por qué no? Quizás algún día el cambiara de opinión y se quedara para siempre.

Tú solo espérame.

Aunque levanten murallas, coloquen un campo de minas, haya zombies en todas partes, llenen el mundo de las típicas trampas que tienes que saltar en videojuegos, iré a por ti. Te buscaré hasta el final del planeta, tu amor me mantendrá en pie, y cuando por fin te encuentre, se acabará todo. Se acabará el dolor, el vacío, todas las trampas desaparecerán en cuanto pueda diferenciar tu figura. Tú sólo espera, amor. Volveremos a ser uno.
De nada sirvió que te suplicase que te quedaras a mi lado, que me pintaras sonrisas, que me purificaras el alma. No mereció la pena chillar hasta quedarnos sordos, ni el recuerdo de una ventana abierta el día más caluroso del año.
Me dejé las fuerzas y la vida para nada, y en esta monotonía en la que me ahogo puedo jurarte que volvería a hacerlo porque mis sueños se cumpliesen, por poder sentir tu roce una vez más, por no despertarme sabiendo que todo ha sido mentira, que cada vez que respiro te siento más lejos, que te echo de menos.
Porque cada día empiezo de cero y estoy hasta los cojones de aprender a contar de 00:00 a 23:59 para que en un segundo vuelvas a desaparecer. Enséñame a respirar de nuevo, a ser fuerte, a peinarme como tú y a llegarte por las cejas, que me muero de amor por besarte la frente y verte sonreír.
Enséñame a amar mis cicatrices como tú hacías. Enséñame a ser feliz y te enseñaré a quedarte a mi lado aunque no estés aquí. Enséñame a no hacerme heridas buscando tu perfil en mis venas, y hazme creer que, estés donde estés, estás conmigo.